Visón europeo

Inicio » conservación (Página 4)

Archivo de la categoría: conservación

Desbarajuste en la recta final

Se han cumplido hace unos días diez años de la celebración del congreso de Logroño, aquel que reunió a la flor y nata del mundo visonero. No está de más echar un vistazo a las conclusiones y recomendaciones de las mesas de trabajo. Ni que decir tiene que el tiempo las ha convertido en un brindis al sol. Sonroja releer estos párrafos y ver lo que es hoy la gestión de la especie.

Por otra parte, un marciano preocupado por la conservación de los mamíferos, que aterrizara hoy en nuestro planeta, al consultar la prensa de estos últimos días se hubiera encontrado con esta montaña rusa de optimismo y desesperación (casi a partes iguales):

Burgos el nuevo Bilbao vía

Botellas y visonesvía

Ega que ega vía

El primo de Zumosol vía

Con semejante documentación, el alienígena en cuestión no sabría si reír o llorar, hacerse fuerte en el bastión burgalés o darse al vino riojano. Y que no le dé por sumar porcentajes regionales, que la visonada que le sale es como para incluir a la especie en la próxima orden de vedas.

Dicen los que lo han sufrido, que en los estertores de una especie abundan la exageración, la fantasía y las apariciones marianas. El canto del cisne, que se dice. Las señales no dejan lugar a duda. El fin está cerca. 

Conservación de papel

Somos los amos de la papiroflexia. Nuestros parques de papel son la envidia de Europa y empapelamos con esmero a nuestras especies amenazadas. Dicen que el papel lo aguanta todo, pero el tiempo y el agua lo hacen inservible.

Conservación de papel_500

España da la bienvenida al visón americano (otra vez)

Americanos, vienen a España gordos y sanos,
viva el tronío de ese gran pueblo con poderío,
olé Virginia, y Michigan, y viva Texas,
que no está mal, os recibimos americanos con alegría,
olé mi madre, olé mi suegra y olé mi tía.

Así cantaba Villar del Río en la película de Berlanga Bienvenido Mr. Marshall. Corría el año 1953 y fue por esas fechas cuando el visón americano aterrizó en nuestro país ¿Mera coincidencia? Es posible.

El viernes pasado, 2 de agosto de 2013 (60 años después), la portavoz del consejo de ministros anunciaba la aprobación del Real Decreto 630/2013 por el que se regula el Catálogo español de especies exóticas invasoras. Tras el proceso de «participación pública» (¿?) se ha caído del borrador inicial la siguiente frase: en ningún caso se autorizarán nuevas explotaciones de cría del visón americano. Era sencilla y contundente. Se acabaron las granjas nuevas -pensamos algunos. El cierre de las que aún quedan es solo cuestión de tiempo -repetíamos convencidos ¡Qué ilusos!  La norma ahora corregida olvida la rotundidad del borrador y permite la instalación de nuevas granjas en aquellas provincias en las que no esté presente el visón europeo.

Soraya visón

A finales del año pasado conocíamos que Holanda, tercer productor mundial, comenzaba el proceso de cierre de todas sus granjas, que finalizará en 2024. Medio año después nosotros abrimos de par en par las puertas de gran parte de nuestro territorio a la instalación de nuevas granjas ¿Mera coincidencia? Yo creo que no.

¿Cuales son las provincias que tienen más posibilidades de que les toque el premio? Por aquello de la experiencia, yo apostaría por Galicia y Cantabria, que hace 20 años acogían el 80% del total de granjas activas (hoy solo quedan en Galicia). Y yo que los asturianos me echaría a temblar. Últimamente sus dirigentes no andan sobrados de sensibilidad ambiental.

Buenos momentos

¿Quién dijo que trabajar en conservación de especies amenazadas solo daba disgustos? También tiene sus momentos buenos. Estos son los que nos ofrece Foundation Lutreola en relación con el programa de conservación ex situ del visón europeo en Estonia:

lutreola_ee_1

Sexando crías de 10 días. Un poco más fácil que sexar pollos. Eso sí, hay que saber decirlo en inglés: male,…  female, male,…

Y aquí de 25 días.

Y el momento de la verdad ¡Huye y pon en práctica todo lo que te hemos enseñado!

En la biblioteca encontrarás artículos que recogen algunos de los resultados de este programa.

Fototrampeo y visones

Hace poco más de 15 años que empezamos a sacar fotos a los visones. Había que destripar cámaras baratas del difunto Pryca, darle al bricolaje, carrete, revelado y cruzar los dedos para que las jodías ratas no se entretuviesen demasiado con el cebo y acabasen con las 36 fotos reglamentarias. La inspiración la encontramos aquí, nada inventamos. Era un trabajo relativamente aparatoso (estacas, hilos, soportes,…), pero merecía la pena, los visones de ambas especies «colaboraban» y era posible hacer un seguimiento anual de su situación. Para muestra, un botón.

Visones cámaras año 2000_r_500 COMPO

Pero como bien dijo D. Hilarión «hoy los tiempos adelantan que es una barbaridad» y gracias al empeño de los cazadores norteamericanos por conocer los «trofeos» que pululan por sus fincas, disponemos desde hace unos cinco años de unas cámaras digitales estupendas. Ahora es posible fotografiar visones sin cegarlos a flashazos, el equipo cabe en un bolsillo y nos vamos a casa con miles de fotos que podemos revisar plácidamente en nuestro ordenador. Y además salen más guapos (las imágenes de abajo dan fe de ello), no luchando desesperadamente por hacerse con un ala de pollo. Eso sí, nuestra colección de fotos de ratas y petirrojos ha crecido hasta límites inimaginables, todo hay que decirlo, pero el balance es sumamente positivo. No cabe duda ya acerca de la utilidad del fototrampeo para conocer la evolución del área ocupada por los visones. Con esta técnica es posible obtener observaciones fidedignas y cubrir grandes áreas con un esfuerzo en personal relativamente bajo.

M2E39L134-133R395B312

No sería descabellado, aprovechando la creciente popularidad del invento (hasta cursos se dan), organizar una red de voluntarios que proporcione información complementaria en determinadas áreas. La situación es crítica y necesitamos todos los medios y recursos a nuestro alcance.

Trampeando con cabeza (y sin ella)

Aquí lo vivimos simplemente como el fin de la caza tradicional del zorro en Inglaterra y Gales, pero hasta llegar a la Hunting Act 2004 el debate fue largo, intenso y prolífico en argumentos. Uno de los informes (1), producto de aquel proceso, nos interesa especialmente porque habla de visones (americanos). Sirviéndose de su experiencia, de datos y de modelos, los autores discuten las claves del control eficaz de esta especie mediante trampeo: esfuerzo (intensidad, distribución), diferencias estacionales, grupos de edad objetivo, evaluación de resultados. Nada nuevo bajo el sol, que se dice, pero por su claridad y contundencia este documento merece hoy una lectura atenta y sosegada. Sobre todo por parte de los que trabajamos en España y hemos visto crecer y extenderse a las poblaciones de visón americano en los últimos 15 años sin poner en práctica ni uno solo de los principios básicos que se recogen en dicho informe.

banner

En la última década se han multiplicado los estudios que tratan de mejorar el control de esta especie. En la biblioteca he subido algunos ejemplos. Aquí en España se han desarrollado también estudios siguiendo una línea de trabajo similar (2,3). Literatura y ejemplos en los que aprender y escarmentar tenemos unos cuantos, pero de momento los ignoramos. Y así nos va, claro.

(1) Management and control of population of foxes, deer, hares, and mink in England and Wales, and the impact of hunting with dogs. 2000 (pdf)

(2) Estudio poblacional del visón americano (Mustela vison) en Cataluña: Ecología y control de una especie invasora. 2007 (pdf)

(3) Relative abundance of culled and not culled American mink populations in northeast Spain and their potential distribution: are culling campaigns effective? 2010 (pdf)

A visón flaco, todo son pulgas

De un tiempo a esta parte no es difícil toparse con defensores de la idea de que nuestro visón es una especie alóctona, la población franco-española es producto de introducciones intencionadas y por tanto los esfuerzos que hacemos por conservarla no serían legítimos. Merecería así esta especie la misma consideración y tratamiento que otras invasoras.

Defienden los amantes de la conspiración que la población francesa sería producto de una introducción realizada en el siglo XIX y la española tendría su origen en una introducción que sitúan en la primera mitad del XX. En el primer caso dan crédito a las observaciones de determinados autores en detrimento de otros y en el caso del advenimiento español los amigos del misterio se apoyan en el resultado de determinados análisis genéticos, de los que extraen conclusiones personalísimas.

Visón exotique_r

Hasta fechas recientes, revelaciones fantasiosas de este tipo, que tratan de poner en evidencia lo mal que se gasta el dinero de nuestros impuestos (todo un clásico), solo era posible encontrarlas en foros de eruditos eclécticos, del tipo Amazing Animals of the World, pero últimamente es posible disfrutar de estas perlas también en foros técnicos, incluso en aquellos en donde se decide la gestión (o la digestión) del medio natural. Además, este fenómeno no conoce fronteras, siendo posible encontrar iluminados tanto en Francia como en España.

Conocimiento escaso (el justo para pasar el día), recursos limitados, valores de lo que representa la conservación de la naturaleza sujetos con alfileres,… un estupendo caldo de cultivo para que medren cantamañanas interesados o aburridos dispuestos a sembrar la duda.

En el caso del visón europeo, no voy a argumentar a favor de su carácter autóctono. A los trolls, ni agua. Al que le vaya el rollo conspiranoico, que lo disfrute. Y el que se quiera desasnar, que lea. Como decía el estribillo de un programa televisivo infantil: «Todo, todo, todo está en los libros».

Con el culo al aire

Así hemos quedado tras la evaluación del compromiso que muestran los estados de la UE con la conservación de las especies amenazadas.

El análisis lo hace la IUCN y la comparativa habla por sí sola. La gráfica muestra la proporción de especies de la fauna local que la Lista Roja considera como amenazadas (categorías CR, EN y VU). Como casi siempre, somos los primeros a la hora de dar el cante. Eso sí con Portugal, Grecia e Italia a la zaga ¡Vaya cuadrilla!

Con el culo al aire grafica 1_500

Aquí otra comparativa desglosada entre España (19%), Alemania (6%) y Estonia (3%).

Con el culo al aire_5_500

Habrá quien diga que algunos países, como es el caso de Alemania, hicieron un buen trabajo (de extinción de especies) a lo largo del pasado siglo. Que las especies desaparecidas deberían haber sido contabilizadas. Que esos números reflejan la mayor riqueza de nuestro territorio y una mayor carga de responsabilidad para nuestro país, que deberían ser tenidas en cuenta. Y no le faltará razón al que esgrima esos argumentos. No habría problema en comprárselos, reconocer el análisis como un aldabonazo digno de consideración y tomando estos datos como referencia, trabajar para acercarnos, al menos, a la media europea. Espera… ¿Quién? ¿Nosotros? En universo paralelo, tal vez.

Con el ninguneo con que estamos recibiendo a la Red Natura (en implantación y recursos), la planificación hidrológica que se nos avecina, el desinterés que mostramos por controlar las especies invasoras o la nueva ley de costas (solo cuatro ejemplos, por no hacerlo demasiado largo), no podemos esperar otra cosa que afianzar nuestro liderazgo en el extremo de los inútiles.

Mencionar por último, que el análisis destaca el mayor riesgo que presenta el conjunto de especies ligadas a los ambientes de agua dulce y que el visón europeo tienen su mención especial en la nota de prensa. Nada que a estas alturas pueda sorprendernos.

Mink rafts. Mejorando lo presente

En España en los últimos diez años hemos estado sacando visones americanos del río sin saber cuantos había. A fecha de hoy seguimos sin saberlo. Por supuesto no da lo mismo eliminar cinco que cinco mil, pero cualquiera que sea la cifra, si no conocemos la población sobre la que estamos trabajando, difícil va a ser que podamos evaluar rigurosamente nuestro trabajo. Aunque en este caso no hace falta hacer grandes cálculos, la expansión del visón americano avanza a buen ritmo y eso es síntoma inequívoco de que no estamos haciendo las cosas bien, no estamos logrando el objetivo de controlar la especie. Urge por tanto mejorar.

No es previsible que el protocolo vigente cambie radicalmente de la noche a la mañana, pero al menos hay algunas mejoras en ciernes. La más llamativa tiene que ver con «plataformas flotantes». Y me atrevo a llamarla mejora porque ya está probada en Reino Unido, Portugal, Francia, Alemania,… y al parecer «todo son ventajas». Hasta un premio le han dado al artífice del invento.

Se trata básicamente de combinar la detección de rastros y la captura de animales sobre un sustrato artificial atractivo para los visones. El que quiera saber más se puede ilustrar aquí.

Mustela lutreola Neovison vison mink rafts

Hasta mercado tiene el invento.

Detección temprana, rápida captura, especificidad, menor coste por unidad de esfuerzo, voluntariado entusiasta,… ¿La solución definitiva? Probablemente no. Nos queda mucha tarea pendiente, pero dado el amplio margen de mejora que tenemos cualquier cambio es bienvenido. Esperemos que con esta inyección de talento los resultados positivos no tarden en llegar.

Las cuentas del hábitat

Los visones necesitan comida y refugio. Nada demasiado complicado. A la hora de comer: peces, ranas, pequeñas aves, ratones, cangrejos,… Cualquier presa de tamaño razonable es bienvenida. Dependiendo de la región o la época del año, la oferta determinará la composición final del menú. Todo un oportunista. El refugio lo encuentran en riberas con buena cobertura arbustiva, madera muerta, estructuras permeables,… la clave está en poder desplazarse sin ser visto.

Desgraciadamente, aunque parezcan requerimientos sencillos no todo el monte es orégano. No es un secreto que nuestros ríos han sufrido durante el pasado siglo una gran transformación, de modo que dentro del área de distribución de la especie podemos encontrar los dos extremos. Ríos que ofrecen hábitat de gran calidad:

Vison europeo Habitat favorable

Y ríos en los que los visones lo tienen difícil para llegar vivos a fin de mes:

Vison europeo Habitat desfavorable

En medio, una amplia gama de situaciones en la que la densidad de población humana determina la mayor o menor naturalidad del ecosistema fluvial, mediante la contaminación del agua y la ocupación de cauces y márgenes, principalmente.

No sabemos cuanto hábitat óptimo les queda hoy a los visones en España, pero podemos indagar en la cuestión a través de los cálculos que han hecho nuestros vecinos franceses, con los que compartimos población y responsabilidad. Ellos lo han planteado de otra manera. Estimaron que necesitan entre 1.500 y 2.800 km de cursos de agua para mantener una población que pueda considerase viable desde el punto de vista genético. Dicha población debería estar en el rango de 350 – 700 individuos y estructurada como máximo en 10 subpoblaciones de 30-40 reproductores (datos estimados a partir del stock cautivo del European Endangered Species Programme).

Dependiendo de la densidad poblacional que consideremos (1, 2, 5 individuos cada 10 km) estaremos más cerca de los 1.000 o de los 5.000 km. Son datos groseros, pero pueden dar una idea del orden de magnitud en el que debemos situar nuestros objetivos: unos cuantos centenares de animales distribuidos en una red fluvial de unos pocos miles de kilómetros. Como mínimo.

¿Los números del visón europeo en España superan este objetivo mínimo? Hace 10 años se decía que la población española superaba los 1.000 ejemplares, hoy se habla de 700, pero detrás de estas cifras ha habido disparidad de criterios y procedimientos de cálculo, cuando no meros titulares periodísticos. De lo que no hay duda es que a fecha de hoy no tenemos información fidedigna que permita realizar una estimación global rigurosa.

¿Y de hábitat en España qué tal andamos? Repasemos. Como mínimo necesitan 1.000 km, sin visón americano, con una calidad del agua «media» (que haya al menos ranas, bogas y cangrejos), con buena cobertura vegetal en las márgenes, sin «puntos negros» donde acabar atropellado,… ¡1.000 km! ¿Estos franceses están de broma, no?